
Palma de Mallorca.- Tres artefactos de escasa potencia explotaron ayer, causando daños materiales pero no heridos, en el centro de Palma de Mallorca, unas horas después de que ETA asumiera la autoría de varios atentados perpetrados en junio y julio, entre ellos el que costó la vida a dos guardias civiles hace 11 días en la misma isla.
La banda terrorista ETA asumió, en un comunicado publicado en el diario “Gara”, los atentados perpetrados los dos últimos meses, entre ellos el del 19 de junio en Arrigorriaga, en el que murió el inspector de Policía Eduardo Puelles, y el ocurrido el 30 de junio en Calviá (Mallorca), en el que fallecieron a los guardias civiles Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salva.
Pocas horas después, sobre las 11:30 horas, ETA hizo una llamada desde Francia a Radio-Taxi Guipúzcoa para avisar de la colocación de varios artefactos explosivos en restaurantes y bares de Palma de Mallorca, que explotarían entre las doce del mediodía y las seis de la tarde.
El primero de ellos hizo explosión a las 14.25 horas en el restaurante La Rigoletta del Paseo de Portitxol, frente a la playa de Can Pere Antoni, sin causar heridos, y que fue desalojado por el propietario tras la explosión.
El artefacto era de pequeño tamaño y escasísima potencia y se encontraba al parecer en el interior de una mochila, oculta en el falso techo del baño de señoras, muy próximo a la cocina.
El segundo artefacto hizo explosión a las 16:03 en el bar-restaurante Enco, ubicado en la calle Vicari Joaquim Fuster, muy próximo al anterior, y tampoco causó heridos.
Esta explosión ocurrió cuarenta minutos después de que los agentes desalojaran los bares y la playa del Portitxol, y al igual que la primera ha tenido lugar en el cuarto de baño del local.
Las personas que se encontraban allí en ese momento recibieron la instrucción de los agentes de que se marchasen del lugar “rápidamente”, lo que les ha obligado a dejar todas sus pertenencias en los establecimientos y en la playa, zonas que han sido rastreadas minutos más tarde por los Tedax.
El tercer artefacto explotó a las 18:10 horas en los bajos comerciales de la plaza Mayor de Palma, también en unos baños, y no ha ocasionado heridos aunque la zona no había sido desalojada.
Todo el perímetro de la Plaza Mayor de Palma permanecía a última hora de la tarde cortado al tráfico y a los peatones, con la presencia de numerosos agentes que rastreaban la zona y las proximidades del Parlament balear. En la playa del Portitxol, hora y media después de la explosión, varias personas seguían esperando para poder acceder a su vehículos.
Los temporizadores que han activado los tres artefactos explosivos darán respuesta a la pregunta que se hacen los expertos en la lucha antiterrorista desde el pasado 30 de julio, cuando los terroristas asesinaron a dos guardias civiles: ¿permanecen en la isla?.
El presidente del Govern balear, Francesc Antich, dijo que “la mejor respuesta” ante las explosiones es seguir con “la normalidad” y que los ciudadanos de Baleares no cambien su forma de vida.
