
Papa Benedicto XXI
San Giovanni Rotondo.- El papa Benedicto XVI recomendó ayer domingo que las naciones continúen recibiendo a los refugiados pese a las dificultades que puedan crear, al tiempo que se refería a las causas que llevan a tanta gente a abandonar sus países.
El pontífice habló con motivo del Día Mundial de los Refugiados, que se celebró el sábado. Benedicto XVI no mencionó a Italia específicamente en sus declaraciones e hizo una exhortación general a todos los países que albergan refugiados.
“Mucha gente busca refugio en otros países porque huye de situaciones de guerra, persecución y calamidad y su recepción crea algunos problemas” para las naciones que los reciben, dijo el pontífice, pero destacó que al darles la bienvenida “era positivo”.
Italia ha venido recibiendo oleadas de inmigrantes indocumentados y ha llegado a un controvertido acuerdo con Libia a fin de que obligue a regresar a los refugiados en el mar antes de que lleguen a las costas italianas para solicitar asilo.
Funcionarios del Vaticano, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados y otros grupos de asistencia han denunciado la nueva política.
Benedicto XVI durante la celebración de la Santa Eucaristía en la Iglesia de San Pío de Pietrelcina también ealizó una reflexión para la vida cotidiana en la que subrayó “los riesgos del activismo y de la secularización”, por lo que instó a los asistentes a “confirmase en la fidelidad a la misión heredada por el amado Padre”.
“Muchos de vosotros estáis sumergidos por las miles de actividades que exige el servicio a los peregrinos, y a los enfermos en el hospital, en donde se puede correr el riesgo de descuidar la verdadera necesidad: escuchar a Cristo para realizar la voluntad de Dios”, advirtió el Pontífice.
Durante la homilía el Santo Padre hizo referencia a una “fuerza positiva que mueve el mundo, capaz de transformar y renovar a las criaturas, la fuerza del amor de Cristo”. Una fuerza, que según el Papa, “el Señor manifiesta para librarnos del dominio del mal”.
Benedicto XVI mencionó también su configuración con Cristo.
